controldeesfnteres

A pesar de lo que pueda parecer, hablar de control de esfínteres en 1-2 años no es una locura, es una realidad.                Tras un bonito corro en el que hemos trabajado la música a través de canciones, hemos comenzado a revisar pañales. Poco a poco, con dulzura y siempre a través de una invitación hemos preguntado a los pequeños y pequeñas si querían pasar al baño y sentarse un ratito en el orinal.

En pequeños grupos los niños y las niñas de la clase de los Duendes acuden al cuarto de baño para intentar hacer pipí en el orinal como “los niños y niñas grandes”. Sólo contamos con dos orinales, pero el hecho de que acudan al baño en pequeños grupos incita a que el resto de compañeros y compañeras que esperan, sientan la curiosidad de imitar a quien está sentado en el orinal. Algunos y algunas tan solo quieren ver como el resto hace pipí, otros no sienten aún la curiosidad y otros ya incluso piden sentarse, todo depende de cada niño o niña y de cada momento.

A. siente curiosidad por los genitales de B. y H. y también por los suyos propios y quiere experimentar con ellos. “A ver H.”, pide A. a H. para que la deje ver como hace pipi. Aunque por ahora hay una mayoría de niñas que se sientan en el orinal y consiguen hacer pipí, los niños también están experimentando en este sentido. H. se levanta del orinal y mira hacia el recipiente. “Pipí”, asegura muy contento. “No H. eso es agua, aún no has hecho pipí”, le asegura María. “¿Quieres sentarte otra vez?”, pregunta María, “no”, responde mientras sale corriendo con los pantalones bajados y el body subido para jugar con sus compañeros. Aún no controla los esfínteres pero le encanta estar sin pañal.

Mientras P. se sienta para hacer pipí. “Pipí”, grita encantada. Es cierto ha conseguido hacer pipí en el orinal. Su cara transmite satisfacción, felicidad y admiración por haber hecho pis como “las niñas grandes”. “Mira, mira pipí”, me repite. Quiere que todos los adultos sean partícipes de su hazaña, es todo un logro, es normal. I. también quiere sentarse para intentarlo mientras A. sigue observando como sus compañeras y compañeros pasan por el orinal para intentar hacer pipí. A. se ha subido los pantalones sin que se le haya puesto el pañal, quiere probar a ver si es capaz de aguantar y pedir hacer pipí cuando las ganas le aprieten, por lo que durante el tiempo que permanece sin pañal le recordamos si siente necesidad de ir al baño. Lleva muy pocas semanas probando a permanecer periodos de tiempo sin el mismo. Tanto es así que aún no está acostumbrada a sentarse sin pañal y a veces se hace daño.

Se trata de un gesto que los hace sentirse mayores, responsables y capaces. Es un momento en el que la tranquilidad, la calma y la presencia del adulto son necesarias. Cuando consiguen hacer pipí en el orinal quieren hacer partícipes al resto de compañeros y los invitan a probar, también buscan la presencia del adulto, que los acompaña, para mostrarle su logro. Quieren contarlo y contar los descubrimientos que hacen de su propio cuerpo y del de sus compañeros y compañeras. Se miran la barriga, el ombligo y los genitales. Miran los del compañero y comparan lo que ven.

Cada pequeño y pequeña tiene su propio ritmo, los hay que aún no sienten curiosidad por sentarse, no se trata de edades sino de ritmos. Cada uno y una tiene sus propios ritmos y puede que en otros aspectos se encuentren más o menos evolucionados. Cada niño y niña es un mundo, son diferentes y tienen curiosidades diferentes. No se trata de obligar a nadie, ni de hacerlo con todos y todas, ni si quiera todos los días o todas las veces. Los hay que en ciertos momentos solicitan sentarse en el orinal y en otros ni si quiera reparan en que algún compañero o compañera se encuentra sentado en él. Es una manera de fomentar lo que ya existe y parte del propio niño y niña, de su curiosidad. Son ellos y ellas los que solicitan experimentar con el orinal, ver su pipí, sentir que son capaces de hacerlo. Algunos piden hacer pipí, a otros se les invita y otros aún no se encuentran en esta fase, pero lo que jamás se hará será sentarlos por obligación en un orinal porque tarde o temprano todos lo harán, sólo hay que poner las herramientas a su disposición en el momento preciso, porque si los obligamos convertiremos un momento educativo en una auténtica pesadilla.

* En cursiva observaciones y valoraciones propias.

2 thoughts on “Control de esfínteres.

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